#HORRORES DEL MAQUILLAJE: ERRORES CON NUESTRA BASE DE MAQUILLAJE



We've all been there. 
Ya hemos dedicado vídeos enteros hablando sólo de bases de maquillaje, cómo escogerlas, y cómo usarlas bien para cubrir imperfecciones. Aún así, todas (y repito, todas, no te escondas, que te veo) la hemos cagado hemos cometido errores horrorosos con ellas.

Yo recuerdo ir por la calle tan feliz con mi base de cobertura total, y de repente entrar a casa, verme en el espejo de casualidad, y pensar: ¿quién es esa señora? Yo. Era yo.

Así que esta señor ano pretende otra cosa que echaros una manita para que no os pase lo mismo que a mí, o a las pobres celebrities que he seleccionado como pobres víctimas de los peores horrores maquilliles, que es algo más común de lo que pensáis.

Empezamos pues con cinco errores que cometemos con la base de maquillaje.



1. NO LIMPIAR LAS BROCHAS/UTENSILIOS.
La cosa es así: las brochas de maquillaje, además de extender el producto en nuestra piel, van recogiendo grasa y bacterias allá por donde pasan. Si a esto añadimos el propio residuo de base que queda en ellas, y el polvo y otras partículas que puedan recoger si las tenemos al aire, el resultado es un cóctel de guarreridas interesante.

Si no limpiamos las brochas, todo este mejunje irá a parar a nuestra cara en la siguiente aplicación, y puede tapar nuestros poros, provocar la aparición de acné, o incluso infecciones más serias si hemos usado brochas prestadas o sin lavar desde hace mucho tiempo.


Lo sé.


De ahí la importancia de mantenerlas siempre bien limpias y listas para el siguiente uso (y si me apuráis, alejadas de cualquier fuente de bacterias, y guardaditas para que no cojan polvo, sobre todo las que no usamos frecuentemente)

Sé que limpiar las brochas es una tarea non grata, pero el tema mejora si tenemos a mano una solución que nos ayude de forma rápida. La mía la tomé prestada de Enkore hace muchísimos años (más de los que estoy dispuesta a confesar) y ahora os la cedo así, con amor.

Mezclad lo siguiente en un botecito con spray:
- Dos tazas de agua destilada.
- Media taza de alcohol.
- Una cucharada de lavavajillas (detergente, no vayáis a empezar a rascar el electrodoméstico homónimo con la cuchara, que os veo)
- Una cucharada de champú de bebé, o champú suave.
- Dos cucharadas de acondicionador sin aclarado.

Todo al bote, agitamos y listo. Si lo tenemos a mano, cuando terminemos de maquillarnos, lo único que tendremos que hacer será poner un poco de spray en una toalla y frotar la brocha suavemente. No eliminará todo lo que la brocha haya recogido, pero sí que podremos aplazar el lavarla más seriamente un poquito más.

2. APLICAR LA BASE SÓLO EN EL ÓVALO FACIAL.

Mirad esa oreja. Miradla, Look at it, damn it.
Bien, es cierto que la Cris es bastante asidua a los zarpazos con el maquillaje (la foto izquierda no tiene desperdicio, desde la raíz del pelo hasta las cejas) y su manía por broncearse (bien sea con autobronceador Deliplus o una base que no le corresponde) es mítica. Y su firma personal, casi.

Por lo tanto, el hecho de aplicarse la base sólo en el óvalo facial es mucho más notable. Esto no significa que hay excusa para usar una base errónea siempre y cuando difuminemos bien, ojo, no. Pero enfatiza el punto al que quiero llegar: es importante difuminar la base en cuello y orejas.

Si nos limitamos a aplicar la base en el óvalo facial, cualquier diferencia de tono, por ínfima que sea (reconozcámoslo, sólo unas cuantas privilegiadas han encontrado su tono de base ideal) u oxidación del tono original, se notará mucho más.

Para evitar este desastre, tan sólo asegúrate de difuminar con tu brocha/esponja/dedos la base de maquillaje en las zonas de las patillas/oreja y cuello, creando un conjunto bien fundido que no te traicione con el paso de las horas o el cambio de luz.

Como Cris, que cuando coge un buen maquillador parece otra cosa, ¿eh, Cris?

3. USAR UN TONO DE BASE ERRÓNEO.

De verdad que no le tengo manía a la pobre, es que se lo busca solita.
Este error me sulibeya. Más que nada, porque a la gente no le entra en la cabeza. Soy pálida, señora, lo acepto, me parece estupendo, y uso una base de maquillaje que también ama mi palidez y la iguala, pero no la cambia. He dicho.

Aquí es donde os cuento que hay una señora que más de una vez me ha visto y ha pasado sus dedos por su cara y luego por la mía para literalmente ponerme de su maquillaje, porque 'es que estás muy pálida'. Casi me muero. Que soy así, hombre ya.

Y no me digáis que no se nota el mal efecto: ¡Ay, Cris, que parece que has metido la cara en una bolsa de ganchitos!
La base de maquillaje no es el método para broncear tu rostro, hay otros mucho más efectivos y naturales, empezando por un autobronceador con buen acabado, o el sol (con cuidadito, ojo, que os conozco) incluso polvos bronceadores bien aplicados. ¡Pero nunca la base, por favó!

Y esto no es exclusivo de nosotras las rostro pálido. Las más morenas hacen lo propio intentando palidecer su rostro con una base que no les va (supongo que aquí es donde aplica lo de 'querer lo que no se tiene')


El efecto es exactamente igual de horrible y poco natural. Y aquí también hay que tener cuidado con el FPS de las bases de maquillaje. Tened siempre en cuenta que la mayoría de las bases con SPF están pensadas para el uso con luz natural, y sus filtros reflejarán el flash cuando hagamos fotos de noche. Por eso, si buscáis bases para la noche, mis recomendaciones son bases sin este factor de protección, que, por otro lado, es inútil de noche.

Mis favoritos para fotografía: Face&Body de M·A·C y Dermablend de Vichy (una capa ligera de la primera por todo el rostro y la segunda para cubrir imperfecciones) ¡me encanta cómo fotografían!

4. COBERTURA O TEXTURA ERRÓNEAS.

Una pastilla de jabón para la pobre chica, por favor.
El tema de la cobertura es muy complicado de fotogafiar bien, y en este caso creo que la pobre Katy ha caído más en usar demasiada base que en usar una cobertura demasiado alta, pero el efecto es bastante similar si lo hacemos mal, así que me sirve.

Pensad en Kim Kardashian. Sí, por supuesto siempre se ve fantástica en las fotos, pero, ¿habéis pensado en cómo se ve en primera persona? Muy probablemente algo similar a Katy, aunque quizás con una técnica mejor.

Usar una cobertura demasiado alta no siempre significará tener un acabado más bonito. Quizás es mejor usar técnicas como la que os conté en este vídeo, y limitar el uso de bases de cobertura alta a ciertas zonas problemáticas de nuestra piel.

Claro, esto no quiere decir que no se puedan usar bases de cobertura alta, ¡que nadie diga eso! pero hay que aprender a usarlas bien, como Katy en la foto derecha: no cabe duda de que lleva una base muy cubriente, pero se la han trabajado bien, y el resultado no tiene nada que ver.


Pero no sólo importa la cobertura de la base, sino algún factor más, como el acabado de la misma.
Mirad a Gwyneth. Está claro que sufre la piel grasa de forma estupenda, cierto, pero en deslices como éste, seguro que se siente incomodísima. Además de los pasos esenciales, como sellar bien la base y usar toallitas antibrillos cada cierto tiempo, es muy importante aprender a seleccionar el acabado adecuado par su tipo de piel:

- Si tu piel es grasa, como la de Gwyneth, evita las bases con acabado dewy, o jugoso, pues tienen la tendencia a pronunciar brillos indeseados. Por el contrario, busca bases con acabado matificante o empolvado, que darán una textura natural a tu piel y ayudarán con los dichosos brillos. Apóyate también en bases oil-free.

- Si tu piel es seca, necesitarás todo lo contrario: bases hidratantes que te aporten el agua que tu piel necesita. Huye de bases matificantes que resaltarán tus zonas más secas y descamaciones.

5. DEMASIADA BASE DE MAQUILLAJE. 


Definitivamente, Katy tiene un problema con su piel, y sabemos lo molesto que eso es. Además, su trabajo exige estar bajo los focos constantemente, lo que significa que su maquillaje tiene que ser más pesado que el que podamos usar cualquiera de nosotras. Aún así, en ocasiones se pasa con la base.

Como resultado, se acentúan todas sus imperfecciones: granos, poros y líneas de expresión, que es donde se acumula la base de maquillaje sobrante que no consigue fundirse con la piel.

La lección que extraemos es no aplicar capas y capas de cualquier base pensando que eso se traducirá en mejor cobertura. No todas las bases de maquillaje admiten esta técnica.
Para poder hacer esto necesitamos que nuestra base sea modulable, es decir, que permita superponer finas capas de producto con el objetivo de regular la cobertura.

Si no lo hacemos así, el resultado será un maquillaje similar a este:

Una imagen vale más que mil palabras.

Y estos, queridas mías, son los cinco errores más comunes que cometemos con nuestra base de maquillaje.
¿Habéis caído en alguno de ellos?
¿Cuáles son vuestras bases favoritas, y cómo las usáis para evitar caer en estos errores?
¡Contádmelo todo!

Y, por cierto, os recuerdo que el mercadillo sigue abierto, ¡y aún hay bastantes cosas tristes esperando dueña!

Nos vemos pronto,
¡mua!
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3 comentarios :

  1. Hola Marta! Y por qué no haces algún vídeo sobre correctores, como para hacer que no se noten las líneas debajo de la ojera, etc?

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  2. Descubrí tu canal hace unas semanas y me he visto casi todos los vídeos, me encanta eres y como te explicas, me he hecho super fan! ;) Besotes!!

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    1. Como eres, quería decir, que se me fue el dedo, jajaja! Muaaaac! <3

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